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Los estudiantes pueden aprender muchas cosas de los robots

Michael Dawson presidió el jurado del concurso de Biomimética 2013″, donde estudiantes chilenos ACear2bdesarrollaron máquinas robóticas que imitaban insectos.  

por Richard García

Los robots han comenzado a ser empleados como modelos para entender la mente humana. Uno de los impulsores de esta corriente es Michael Dawson, doctor en psicología de la Universidad de Western Ontario, quien postula que la construcción de robots es la mejor manera para que los estudiantes aprendan los procesos cognitivos.

“Hay una gran cantidad de cosas que pueden aprender de los robots”, explica Dawson a “El Mercurio”. El académico participó como presidente del jurado en la competencia de robótica Biomimética 2013, donde escolares capitalinos debieron fabricar robots Lego Mindstorm para recrear y simular las conductas biológicas básicas de los insectos.

“Al fabricar un robot tienen que hacer un diseño, definir la estructura, la forma como trabaja, sus movimientos, es necesario que hagan programación y también deben tener en cuenta los problemas que se pueden presentar, que la estructura no es la adecuada, que el programa no funciona”, explica. Según el especialista, tan solo con experimentar esta clase de dificultades y resolverlas, estos niños en unos 10 o 15 años más podrían aplicar esa experiencia adquirida en la educación técnica o universitaria, o incluso en su actividad laboral. “Están adquiriendo mucha experiencia y muy temprano”, destaca Dawson, quien vino a Chile invitado por el Centro de Estudios de la Argumentación y el Razonamiento (CEAR) de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales, que organizó la actividad.

“Hace más o menos un año ellos me contactaron y establecimos una alianza. Uno de sus estudiantes, Arturo Pérez, fue a Canadá a estudiar conmigo durante tres meses. Trabajó en mi laboratorio y construyó robots inspirados en hormigas”, cuenta.

La experiencia le sirvió al estudiante para transferir el conocimiento a sus colegas del CEAR y también para capacitar a los escolares que participaron en la competencia.

Ahora Dawson fue el visitante, oportunidad en la que participó como jurado y además compartió sus conocimientos con los alumnos.

Aprovechar el ambiente

Para el psicólogo, a la hora de pensar en uno de estos proyectos de robótica no hay que olvidar que el robot será probado en un ambiente particular y por lo tanto hay que tratar de tomar ventaja de lo que ya hay en ese ambiente. “Habitualmente algunos estudiantes tratan de desarrollar programas que incluyan todas las habilidades que quieren que el robot posea, pero eso no es necesario”. “Yo puedo construir el aparato más simple, ponerlo en un ambiente determinado y de todas formas conseguir que el robot haga lo que deseo sin requerir una programación muy sofisticada”.

Cita como ejemplo el caso de los ya antiguos brazos robóticos que se emplean en los procesos industriales. “Al principio, una de las tareas más difíciles para ellos era insertar un tornillo en un agujero. Habitualmente no les quedaban bien. En vez de desarrollar complejos programas descubrieron que la solución pasaba por aflojar ligeramente el mecanismo de la mano robótica y, tras hacerlo, los tornillos comenzaron a entrar en forma perfecta”.

Dawson es autor del libro “From bricks to Brains”, que justamente trata sobre la ciencia cognitiva aplicada a los robots Lego Mindstorms. En particular su tema es la ciencia cognitiva corporizada, es decir, que el procesamiento de la información ya no es algo independiente sino que está muy relacionado con su hardware, lo físico.

Fuente: El Mercurio